MéxicoPresidencia de la República
Start
-

-
Visit
-
México para Niños
México en Línea



Reconocimiento AMIPCI 2005



-

INICIO » » La artesanía impulsa economía de la Mixteca

Imprimir Enviar

-


OC

La artesanía impulsa economía de la Mixteca

Lunes, 17 de Enero de 2005

El Universal Online / Francesca Gargallo. Huajuapan de León, Oaxaca. El proyecto del taller Polvo de Agua se ha levantado sobre un acto de fe en las artistas populares. Son ellas quienes crean con materiales y métodos ancestrales, negándose a "condenar" sus obras a la repetición y a la banalización. Elaboran cada pieza con los ingredientes de una naturaleza conocida.

Las alfareras extraen el barro del río, lo tamizan y buscan los colores para pintarlo entre sus cerros: grana cochinilla, flores y plantas que, al ser molidas o dejadas podrir en vasijas, entregan sus pigmentos ocres, azules, verdes, morados. Construyen sus esculturas a partir de una tortilla de barro que crece rollo sobre rollo. Con los dedos o con un pedazo de jícara convertido en espátula, las van levantando, dándoles formas que nacen de su corazón. Al secarse, las piezas pasan por el trabajo de bruñido con un pedernal o un cuarzo. Para terminar, el fuego, al quemarlas, les da la voz y el brillo de las cosas vivas.

Las cesteras con cada mueble o recipiente que tejen recuerdan que la de palma fue una de las primeras fibras naturales utilizada por la humanidad. Su uso se generalizó en la época prehistórica cuando la elaboración de cuerdas sirvió para la creación de arcos, la domesticación de los animales, el atado de maderas, la construcción de chozas y la pesca. En un periodo muy temprano, la fibra de palma sirvió para el tejido de prendas de vestir: faldas y capas que protegían del sol, el frío y la lluvia. Asimismo, de las hojas largas de la palma surgieron petates, tanates, sombreros, sopladores y abanicos.

Las integrantes del taller de artes y oficios, al hacer referencia a la pobreza agrícola de su tierra, afirman: "Nuestra propuesta es similar a dar un bálsamo; puede ser que no cura, pero fortifica entre más se use". De hecho, los suyos son oficios milenarios que en un momento determinado de la historia fueron considerados trabajos de y para príncipes. Hoy, en la zona Mixteca, los trabajos del barro y de la palma se han convertido en el único sustento de la mayoría de las comunidades rurales. Al ser oficios de pobres son mal retribuidos, desligados de la función artística, considerados trabajos menores que cuando mucho sirven para sobrevivir. Devolverles su calidad de arte implica, entre otras cosas, reconocerles un valor económico que permite a sus creadores una vida digna.

Las piezas de las comunidades de artistas populares que integran el Taller de Artes y Oficios Polvo de Agua se exhiben en forma permanente en el Museo Centro Cultural Santo Domingo y la Librería Grañén Porrúa, en la Ciudad de Oaxaca, y en el Museo de Arte Moderno, en la ciudad de México.

Uno de sus propósitos es impulsar la economía regional de la Mixteca, beneficiando a las comunidades con un buen número de empleos para las mujeres, dada la constante emigración de los hombres a Estados Unidos.

"Es desde la esperanza, y no desde la nostalgia, que hay que revindicar el modo comunitario de producción; con creatividad y disciplina se hace la vida", dijo José Luis García en la primera reunión para fundar el taller en San Pedro y San Pablo Tepescolula, en 1997.

Entonces como hoy, pretendía que los procesos creativos de los artistas de las comunidades participantes se alimentaran del patrimonio cultural de la Mixteca: códices y tintes, que son la fuente directa de su historia; cenefas pintadas con tierras y cal en los muros donde los dioses descansan entre las piedras; templos coloniales levantados por manos indígenas. "Conocer el propio patrimonio cultural es apropiarse de la historia", asegura la alfarera Julia Cedillo Cedillo de San Jerónimo Silacayoapilla; "es poder valorar el presente deseando la permanencia no de tradiciones inertes sino de una idea de futuro anclada en el pasado".

Oaxaca se ha caracterizado por su rica y variada producción artesanal. No obstante, aun manteniendo su tradición, ha sufrido una pérdida acelerada de conocimientos ancestrales, ligados a los lazos que teje la oralidad y a los tiempos de la agricultura. El barro y la palma poseen un aire de familia y un espíritu común las anima.

La actividad que propone hoy Polvo de Agua es casar los oficios de la tejedora con los de la alfarera, para producir objetos de arte que integran líneas, colores, y texturas. Con este taller se busca canalizar la inquietud, que ha sido manifestada por los artesanos de producir y vender obras con calidad y dignidad de arte.

Julia Cedillo dice, a propósito, que no soporta tener que seguir reproduciendo moldes que los vendedores de artesanías le piden como si fueran connaturales de su región. Oaxaca "está lleno de colores, formas, olores y gente que por generaciones ha elaborado un arte popular de gran belleza, gente dedicada de por vida a la talla de madera, el telar de cintura, al trabajo de barro y de palma. Yo no quiero traicionar su historia, yo quiero crear belleza".

Julia Cedillo es una de las primeras integrantes del taller de artes y oficios Polvo de Agua. En 1999 se integró con todo su taller al proyecto y hoy es la más reconocida alfarera de arte de la región. Cree que es posible recrear los oficios del barro y de la palma obteniendo productos de calidad estética, para poder participar y competir en un mercado nacional e internacional de arte. En efecto, con sus ganancias, el pueblo de San Jerónimo ha adquirido una tortillería, un horno de alta temperatura y la instalación de una torre de alta tensión.

Las manos de Julia Cedillo y sus compañeras están llenas de ideas, pensamientos y sentimientos que hablan a través del barro; los movimientos con que levanta sus piezas monumentales transmiten la herencia de los abuelos. "Nuestros abuelos enseñaron a los hijos de sus hijos el oficio que es arte para dioses y realizado por los príncipes, obedeciendo al corazón movido por lo que nuestros ojos ven día a día", dice Julia.

En cuanto a la palma, su tejido ha sufrido pocas variaciones desde la época colonial, cuando su importancia fundamental decae por su sustitución por el tejido de la lana que requerían los dominicos como pago de impuestos. En el diálogo entre comunidades de artistas que revaloran sus oficios, y que Polvo de Agua sigue fomentando a través de reuniones anuales en el convento de Tepescolula, ha permitido a los muy pobres tejedores de la palma adquirir conciencia de su importancia y de la posibilidad de cambiar las formas de sus productos para convertirlos en objetos de arte. Sólo la repetición y la falta de calidad provocan un desinterés comercial.

La industria del plástico acapara los mercados. Las nuevas modas, como el uso de la gorra, sustituyen usos ancestrales, como el del sombrero, que era el más común de los productos de una industria local. Hoy el sombrero está muy devaluado, se paga a tres pesos cada uno y los artesanos deben elaborar tres al día para sobrevivir en condiciones de pobreza. Esta es una de las causas por las cuales el estado de Oaxaca, a pesar de su riqueza de gente, tiene el más alto índice de emigrantes del país.

El Taller de Artes y Oficios Polvo de Agua pretende remediar a esta situación, proponiéndose como alternativa de desarrollo social dentro de las comunidades de la Mixteca que producen arte.

:
Lunes, 17 de Enero de 2005 a las 11:37 por Jesús Olguín Sánchez.

-

    • Temas...


Rate this note
-Muy malMalRegularBienMuy bien--
-

Enlaces relacionados



RSS

- -
Sistema Internet de la Presidencia
-

PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA • MÉXICO

0.250061

ALGUNOS DERECHOS RESERVADOS © 2015 Sistema Internet de la Presidencia