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Adolfo de la Huerta, un tenor en la presidencia

Jueves, 21 de Abril de 2005

Alejandro Rosas / Historiador.

El 23 de abril se cumplen 85 a帽os del inicio de la rebeli贸n de Agua Prieta que termin贸 con la ca铆da y muerte de Venustiano Carranza y el ascenso del grupo sonorense --De la Huerta, Obreg贸n y Calles-- a la presidencia del pa铆s. 驴Qui茅n fue Adolfo de la Huerta, el carism谩tico revolucionario que encabez贸 la rebeli贸n? Esta es su historia.

Cantaba 贸pera y no lo hac铆a nada mal. Ten铆a voz de tenor y se dice que durante los a帽os de juventud su mayor aspiraci贸n era presentarse profesionalmente en el Metropolitan Opera House de Nueva York. Estudi贸 contabilidad como un seguro de vida y m煤sica por vocaci贸n, ambas carreras en la escuela nacional preparatoria. Pero al igual que toda una generaci贸n de mexicanos, los 煤ltimos a帽os del porfiriato y la revoluci贸n acabaron con sus sue帽os.

Era un hombre carism谩tico, apreciado en todo el estado de Sonora. Apoy贸 al Partido Liberal Mexicano en 1906 y se uni贸 a la campa帽a democr谩tica de Madero en 1910. Sol铆a participar en eventos art铆sticos con fines altruistas donde pon铆a a prueba sus habilidades para el canto y la actuaci贸n. Fue banquero, tenedor de libros, y administrador. Y como defensor de los indios yaquis frente a los abusos de la dictadura, siempre goz贸 de su simpat铆a.

No sent铆a afecto por las armas. Le provocaba m谩s la pol铆tica como un instrumento para alcanzar la paz, la conciliaci贸n y el bien com煤n. 鈥淭u primera obligaci贸n es con la humanidad --sol铆a repetir--. Vienen despu茅s tu patria y tu familia. T煤 ser谩s el 煤ltimo鈥. Bajo esos principios se uni贸 a la revoluci贸n constitucionalista y en 1915 el 鈥渧iejo de la barba florida鈥 --como se le conoc铆a a Carranza-- lo nombr贸 secretario de Gobernaci贸n del movimiento revolucionario. Dos a帽os despu茅s cuando don Venus fue electo presidente constitucional, De la Huerta fue nombrado c贸nsul general de M茅xico en Nueva York. Su siguiente paso: la gubernatura de su estado natal en 1919.

Bajo el pretexto de que el gobierno federal hab铆a violado la soberan铆a del estado e intentaba imponer en la presidencia a un civil --cuando el candidato indiscutible era Obreg贸n--, De la Huerta y Calles se levantaron en armas con el plan de Agua Prieta el 23 de abril de 1920. La rebeli贸n se generaliz贸 por todo el pa铆s y en menos de un mes el triunfo era un hecho consumado. La victoria se levantaba sobre el cad谩ver de Carranza. Hab铆a llegado la hora de los sonorenses.

La presidencia de Adolfo de la Huerta dur贸 seis meses exactos. Su gobierno fue definido con una palabra: pacificaci贸n. En los 煤ltimos nueve a帽os (1911-1920) diez presidentes hab铆an transitado por Palacio Nacional sin que ninguno lograra conciliar los intereses de los grupos armados para restablecer la paz en el pa铆s. En su breve pero exitosa labor, mucho tuvo que ver su car谩cter: era simp谩tico, franco, honesto y de buena voluntad. Y a diferencia de la generaci贸n revolucionaria siempre fue respetuoso de la vida y la dignidad humana.

鈥淣adie podr谩 quitarle... el m茅rito de haber encauzado a la Naci贸n nuevamente por el sendero de la paz org谩nica --escribi贸 en sus memorias Emilio Portes Gil--, ni mucho menos regatearle el honor de haber abierto los cauces de la Revoluci贸n estancada, que vio garantizados sus m谩s anhelados principios el d铆a en que aquel hombre probo se hizo cargo del Poder. Fue entonces, cuando se inici贸 la reorganizaci贸n del ej茅rcito y cuando empez贸 a sentirse la mano en茅rgica del Gobierno, que sin consideraci贸n alguna, trataba de imponer el orden en toda la rep煤blica鈥.

鈥淔ito鈥 como le llamaba amistosamente Obreg贸n, logr贸 que el viejo militar golpista F茅lix D铆az depusiera las armas e incluso le perdon贸 la vida tras haber sido sentenciado a muerte por una corte marcial. Se gan贸 a los 煤ltimos zapatistas encabezados por los generales Genovevo de la O y Gildardo Maga帽a que continuaban en pie de guerra; aprob贸 el fusilamiento del general Jes煤s Mar铆a Guajardo, asesino material de Emiliano Zapata y tambi茅n someti贸 al autor intelectual de la muerte del caudillo suriano: Pablo Gonz谩lez. Pero su mayor 茅xito fue utilizar la palabra, el di谩logo y la confianza para lograr la rendici贸n del m谩s temido de los generales de la revoluci贸n: Francisco Villa.

De la Huerta fue un presidente que ejerci贸 el poder con sentido com煤n --pocos lo hab铆an hecho--. Se hizo acompa帽ar de hombres intachables como Jos茅 Vasconcelos, Juan S谩nchez Azcona, Salvador Alvarado o Antonio I. Villarreal y hered贸 a Obreg贸n una situaci贸n pol铆tica inmejorable. Comprometido con la reconstrucci贸n del pa铆s, acept贸 la secretar铆a de Hacienda en el nuevo gobierno donde puso a prueba sus cualidades como administrador llevando acabo una importante negociaci贸n de la deuda mexicana con Estados Unidos.

La voracidad de los generales sonorenses por mantener el poder, y el verso que ya corr铆a entre la opini贸n p煤blica: 鈥淥breg贸n le dijo a Calles/ por el bien de la naci贸n/ nos haremos los compadres/ viva la revoluci贸n鈥, anunciaron la inminente ruptura. En septiembre de 1923, al acercarse la sucesi贸n presidencial, De la Huerta decidi贸 separarse del gobierno y lanzarse como candidato independiente para buscar la presidencia del pa铆s. En el mes de diciembre la imposici贸n de Calles estaba consumada y sin otra salida, don Adolfo opt贸 por el camino de las armas. Frente Obreg贸n -煤nico general invicto de la revoluci贸n- la rebeli贸n delahuertista estaba condenada al fracaso. En poco tiempo fue derrotada y De la Huerta march贸 al exilio.

En la amargura del destierro, 鈥淔ito鈥 encontr贸 alegr铆a en su vieja pasi贸n: la m煤sica. Abri贸 una escuela de canto en Los 脕ngeles y durante a帽os vivi贸 honradamente de su trabajo. Regres贸 a M茅xico cuando gobernaba L谩zaro C谩rdenas y ocup贸 todav铆a algunos cargos p煤blicos menores.

鈥淩espetuoso de su pa铆s y de la opini贸n p煤blica --escribi贸 Miguel Alessio Robles--. Suspicaz, d茅bil de car谩cter, pero hombre recto y de principios. Pol铆tico h谩bil, patriota, despu茅s de haber ocupado los m谩s altos puestos baj贸 de ellos en la mayor pobreza, pero con su coraz贸n entero y la conciencia limpia鈥.

A帽os antes, cuando en el horizonte de la naci贸n a煤n no aparec铆a el vendaval revolucionario hab铆a escrito una d茅cima titulada 鈥淰ida 煤til鈥, que reflejaba el camino que seguir铆a a lo largo de los a帽os: 鈥...si a tu patria con lealtad/ sirves con preceptos fijos/ y con cuidados prolijos/ en tu hogar fincas tu amor,/ tu vida tendr谩 un valor/ que reflejar谩 en tus hijos鈥.


Correo electr贸nico: arr1910@cablevision.net.mx

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Jueves, 9 de Junio de 2005 a las 19:55 por Jesús Olguín Sánchez.

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